No esperes más, ¡Es el momento de tomar las riendas de tu vida!
«Año nuevo, vida nueva». A través de los tiempos hemos escuchado y repetido esta frase, que siendo muy profunda y significativa, ha pasado a convertirse en palabras, en objetivos a corto plazo que nos suponen estrés o malestar. En muchos casos procuramos alcanzarlos, sin ligarlo a un cambio real de nuestras vidas.
Una vida nueva empieza cuando decides tomar el control sobre ella, cuando tus metas son pasos firmes hacia tu bienestar y tu felicidad, cuando te liberas del cruel peso social, de las exigencias externas, cuando aprendes a decir no asertivamente, sin sentirte culpable, cuando prevalece el amor por ti mismo, antes que por los demás.
Tienes una vida nueva cuando disfrutas de los momentos y en ellos encuentras tu recompensa, porque decides disfrutar intensamente de lo que te sucede, no esperas que algo llegue de la nada para hacerte feliz, porque la felicidad es una forma de vivir. Asumes que hay días tristes, que las personas que amas un día dejan de estar, que las cosas no siempre salen como esperas, pero mientras tanto, hay días brillantes, llenos de luz, sigues teniendo a quien amar, no estás solo, que de tanto equivocarte, por fin tienes un acierto del que sentirte orgulloso… entonces sabes que sonreír no depende de que todo sea perfecto, depende de ti.
Todo lo demás es consecuencia de tu forma de vivir, esos objetivos a corto plazo, se
convierten en hábitos, con esfuerzo, pero sin estrés. Amas a los demás porque te amas, no temes a la soledad porque disfrutas de tu compañía, tratas con respeto a otros, porque respetas tus sentimientos, tus valores, tu vida. Sabes que si no te gusta lo que oyes en el eco, debes cambiar lo que estás diciendo.
A veces tomamos hábitos incorrectos, nos quejamos de casi todo y siempre encontramos una razón para justificar nuestro pesimismo o “realismo”, mientras tanto, a nuestra derecha y a nuetsra izquierda, pasan incesantes aquellas pequeñas cosas que pueden llenarte la vida y el corazón.




