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En aquellos momentos difíciles de la vida,  cuando pasamos por una crisis,  nos cuesta entender que en realidad estamos frente a una oportunidad  de crecer, de aprender.  Nos cuesta evadir la tentación de sentirnos víctimas y pasar de la culpa a la responsabilidad.

Tal vez sea el  momento oportuno para hacer un alto en el camino y saber hacia dónde mirar, porque si quieres saber donde estás, es importante saber de dónde vienes, sin duda dónde estás ahora es producto de las decisiones que has tomado en el pasado. Mirar hacia atrás para saber en quien te has convertido y cómo te han afectado las decisiones que has tomado en el pasado, y hacerlo  de forma desapegada,  cómo si te mirarás desde fuera sin culpabilizarte, sin sentir vergüenza.  Aceptando y entendiendo que todo lo que haz hecho en el pasado, lo has hecho porque entendías que era lo mejor,  lo que debías hacer y sobretodo, con la consciencia de que el pasado no se puede cambiar.

El pasado es una fuente de información que te ayuda a conocerte mejor,  no es una condena ni es una sentencia.

Cuando estés pasando por una crisis, desmotivado o sientas que no puedes más, aprovecha ese momento como una oportunidad, una oportunidad para conocerte y entenderte mejor, para mirar al pasado y aprender de él. Para mirar el presente y ver quiénes están a tu lado, para valorar todo lo que eres y lo que tienes, pero sobretodo, para mirar hacia adelante, tener clara la visión de ti en el futuro, porque cuanto más claro lo tengas, tus acciones, tus pensamientos y tus decisiones, te llevarán a conseguir tu meta.

Confía en ti y avanza con paso firme!