Llego el momento de cerrar un año más, no cualquier año, llego el momento de cerrar el 2020!
Mis publicaciones siempre hablan de la capacidad que tenemos de elegir la forma en que gestionamos todo aquello que nos pasa, que es una cuestión de actitud y responsabilidad frente a la vida, pues bien, este año me ha puesto a prueba, casi lo he sentido como un reto permanente, que aumentaba con el paso de los meses.
Si, así es, este año está siendo especialmente difícil para mí. He sentido decepción, dolor, miedo, frustración, impotencia, desconcierto, enfado, incredulidad, indignación y algunos momentos de mucha tristeza. Bien fuera por temas personales, familiares, de salud, laborales… no me escapaba de una! Ante este duro año podría asumir un rol de víctima y buscar culpables a cada una de las situaciones que he vivido, podría generalizar y decir que es un año desgraciado para toda la humanidad, porque de hecho así lo creo; podría, pero no quiero.
Elijo mantenerme firme en mi forma de ver la vida, tomar las riendas, mirar de frente la adversidad y aceptar que este año es un año de crecimiento, de aprendizaje, de recibir un golpe tras otro, pero también es un año en el que tengo la enorme suerte de seguir con vida, de no haber perdido a nadie de mi familia (sanguínea y afectiva), de tener personas maravillosas en mi vida que me han hecho sentir acompañada, querida, abrazada…
El 2020 ha estado lleno de sorpresas y desengaños, de momentos oscuros, de cuestas empinadas, de incertidumbre, etc., por eso mismo, es un año que me ha ayudado a ver lo fuerte soy, lo capaz y resiliente, porque sigo de pie, porque mantengo mi fe y porque a pesar de todo, aqui estoy, despidiendo el año con gratitud, dispuesta a empezar de nuevo todas las veces que haga falta, sabiendo que creo en mí, sintiéndome segrura de lo que soy y de lo que valgo, sin compararme con nadie, sólo conmigo misma en el pasado.
No es que haya perdido, es que mis expectativas eran otras, ahora me dispongo a empezar el 2021 con la mejor actitud, con ilusión, con gratitud, con humildad. Elijo dejar atrás todo aquello que no me hace feliz, que en vez de sumar, resta.
Gracias 2020 por dejarme ver lo fuerte que soy, por ayudarme a crecer, gracias por todo lo bueno y por la vida.
Gracias y adios!
Feliz año para todos.





Tus palabras miran mucho al camino interior para recuperarte a ti mismo, tomar las riendas de tu vida, tomar decisiones y, la verdad, creo que es algo muy necesario y es la base de todo. Como complemento y quizás un segundo paso para mí siempre ha sido importante verme como parte de un todo. Quedarme como centro del Universo ha sido devastador y solo cuando he salido y he visto que tengo una misión más allá de mi mismo es cuando he encontrado la plenitud. Solo puedo dar gracias por el 2020, igual que tú, que ha servido para ser más yo al superar miles de contrariedades