Me gustaría, algún día, dedicar tiempo a tomar nota de cada pensamiento, emoción, recuerdo o sentimiento, que de alguna manera aleja la calma de mi mente y mi corazón.
Sin duda sería un ejercicio difícil y encontraría mil excusas para eludirlo, nunca sería un buen momento, lo sé porque no tenemos el hábito de observarnos y creo que en el fondo, tememos descubrirnos o enfrentarnos a todo aquello que nos causa dolor.
Ese miedo inmarcesible que se aposentó en nuestra mente cuando de niños aprendíamos de lo que se trata la vida, y que aunque transcurran los años, seguimos atados inexplicablemente a él.
La única forma de cambiar nuestra vida y dejar de sufrir sin necesidad, es tomar conciencia de lo que somos, identificar cuáles son nuestros mayores miedos y, si aún siguen teniendo sentido en la vida que tenemos, una vida que puede estar bastante lejos de la que imaginábamos de niños.
Para tomar conciencia es necesario observar, con mucha atención y presencia, tomar nota, reflexionar, sin juicios, sin recriminaciones, sin rencores o resentimientos, abriendo la mente y el corazón a la posibilidad, por mínima que sea, que permanecer impasible entre aquello que nos causa dolor, es una forma silenciosa de torturarnos.
Hay una muy buena noticia, por si te animas, y es que ese miedo ha podido meterse en tu mente, pero no en tu alma y que así como entró, puede salir. Cuando seas capaz de sonreirte cada mañana, te darás cuenta del efecto positivo que tiene en ti, en el amor y la compasión hacia ti mismo, dedicar un poco de tu tiempo a conocerte, descubrirte, perdonarte…
¿Te animas a renunciar al sufrimiento?





Renuncio a obedecer.
Me animo a renunciar al sufrimiento. ELIJO renunciar a él.
Gracias por esta reflexión
Querida Nuria, gracias a ti por abrir un espacio en tu vida para compartir reflexiones <3
Puedes obedecer a tu corazón, aunque sea de vez en cuando. 🙂
Excelente mensaje Claudia.
Gracias por ese sentimiento de ayuda, enmarcado en los que a veces sentimos que nos falta valor para seguir adelante.
Mi opinión al respecto. El dolor es un sentimiento del cuerpo que existe porque es bueno. Hay dolores malos que producen desazón pero hay dolores buenos que producen calma en el alma y en el cuerpo. Esos dolores son buenos, deseables y a promover. Esos dolores están relacionados con la petición de perdón (nunca es ahogarse en la culpa) y es una forma de purificar el alma
Gracias por tu comentario y por compartir tu visión.
Afortunadamente, más allá de lo terrenal, en la parte más trascendental, no hay verdades absolutas, ni unos juicios preconcebidos sobre lo que es bueno o malo, es allí donde el respeto por la libertad en el pensamiento, en el sentimiento, en el ser y en el estar, son fundamentales para nuestro crecimiento.
Gracias por el matiz. Totalmente de acuerdo que los juicios son relativos. Hay muchas falsas creencias. Lo importante son los sentimientos que son reales y mientras no dañen a nadie siempre son respetables
Hola Fredy, muchas gracias a ti por valorar positivamente la publicación. En la vida a todos nos falta valor en algún momento, lo importante es confiar en tu mismo, saber sin lugar a dudas que has podido superar muchos obstáculos en la vida y tener presente que en tu interior está todo el valor, la capacidad, la fuerza, etc., que necesitas para alcanzar todo aquello que te propongas.