Aún en las tinieblas, siempre hay una esperanza para llenar de luz tu vida.
El momento más oscuro es aquel en el que nuestros miedos nos dominan, en los que sentimos que perdemos el control y que la solución no depende de nosotros. Ese momento en el que entregamos nuestra vida a otros, a esos que se nutren de nuestro temor, porque en él radica su fuerza. Entonces intentamos encontrar una explicación lógica a lo que nos está pasando, necesitamos entender lo que pasa y por qué a nosotros.
Muchas personas del entorno, con su mejor intención, vienen con sus consejos a decirnos lo que es mejor o lo que deberíamos hacer, pero acaso saben lo que se siente, acaso sus valores o sus prioridades son los mismos que los nuestros?
En el momento más oscuro a quien necesitas es a ti mismo, conectar con lo que eres, escucharte, entenderte y aceptarte. Abrazarte sin castigarte, con la certeza de haber hecho lo mejor, lo que creías que debías hacer.
Tal vez ese momento ha llegado para enseñarte algo nuevo, para que te replantees tu vida, lo que es realmente importante para ser feliz. Y ante la rabia, la frustración y el desconcierto, elige lo que diga tu corazón, porque el ego no es buen consejero, alimenta tus peores miedos y te aleja de tu esencia. Confía en ti, en lo que eres y lo que has logrado, confía en que, dentro de ti, tienes todo lo que necesitas para lograr lo que quieres y para alcanzar la felicidad que mereces.





En los momentos más oscuros… es necesario volver a ti. A veces no puedes confiar en nadie más pero si buscas en tu corazón seguro que encuentras a alguien que no te fallará. De momento, intentemos ser ese alguien